jueves, enero 22, 2009

El lado íntimo de la fiesta

Bloc Party - Intimacy



Había escuchado muy malas críticas de esta banda inglesa acerca de su nuevo álbum, Intimacy. Tal vez por eso me encontraba un tanto renuente a escucharlo. Pero hoy, si, hoy, después de tanto tiempo, le di una oportunidad y adivinen qué. Las críticas no me parecieron para nada atinadas.

Es cierto que los dos primeros cortes, Ares y Mercury son absolutamente terribles. Dan ganas de ponerle STOP y no regresar jamás. Pero me contuve. Y valió la pena. Pareciera que esos dos cortes fueron el resultado de una noche de pachequez y mala imaginación de parte de la banda (o de alguien en ella) y que resultaron como hijos bastardos de la banda. Espero al menos que así sea y no sea una probadita de lo que nos espera en el siguiente disco.

Pero tras esas dos canciones, que pareciera que fueron hechas para probar la fidelidad de sus fans, un examen para ver si merecíamos escuchar el resto del disco, siguen canciones del queridísimo Bloc Party de antes. No es un mejor disco que los anteriores, de acuerdo, pero se mantiene muy bien a la altura de ellos. Obviando esas dos canciones, podríamos decir que es un excelente disco de una de mis bandas preferidas.

Better Than Heaven es uno de los mejores cortes del álbum: mantiene mucha de la energía del Bloc Party que conocemos pero lo convierte en una de las canciones más oscuras de la banda, terminando en una suerte de breakout muy interesante, ruidoso y melódico. El primer sencillo es Mercury, en mi opinión, una de las peores ejecuciones de la banda. Resaltan también Biko, Halo (recuerda al Silent Alarm [*****, 2005]), One Month Off e Ion Square (corte que contiene en la letra pedazos del poema de E.E. Cummings "I Carry Your Heart With Me").

Intimacy es un buen disco para darle seguimiento a la banda. El estilo se mantiene fiel y estoy casi seguro de que si eres fan, vas a disfrutar el disco enormemente.

4.5/5

miércoles, enero 21, 2009

La noche nunca fue tan brillante

Wintersleep - Welcome To The Night Sky



Desde Halifax, Nova Scotia, Canadá, saluden a Wintersleep, ganadores del premio Juno (el equivalente canadiense de los Grammys) a mejor grupo nuevo. Aunque de grupo nuevo no tienen mucho, Welcome To The Night Sky es su primer lanzamiento inédito desde que están en una disquera más grande que el colectivo en el que estaban antes.

Su disco debut, titulado simplemente Wintersleep (***, 2003) resultó una oscura e imprecisa mezcla de sonidos acústicos que nunca llegó a encajar. Para este disco, Wintersleep se reinventa, lanzando un disco rock, completo desde momentos acústicos folkies hasta guitarras con distorsión, con una batería que varía de canción en canción, con melodías vocales bien trabajadas sin embargo con el sonido tradicional de banda joven que no ha terminado de aprenderse a sí misma. WTTNS resulta una muy atractiva mezcla que suena a veces a Steel Train y que resulta como un muy agradable pedacito de Canadá.

WTTNS tiene momentos muy trabajados musicalmente hablando, utilizando sampleos en la batería, creando melodías con las guitarras, bajos trabajados, vocales armónicamente bien embaladas. El tercer álbum de la banda resulta una evolución clara de lo que venían haciendo en sus inicios, donde más bien daban la impresión de querer a gritos pisar la distorsión pero por alguna razón se quedaban en un grunge acústico difícil de digerir. Ahora el balance es mucho más claro, han aprendido a utilizar los efectos, sampleos, a educar la voz, y han sobre todo aprendido a crear música que inspira, que cuenta y que da la impresión de querer más. 10 canciones no son suficientes para un buen álbum de Wintersleep.

Canadá tiene esa peculiaridad de hablar francés e inglés. De tener centros urbanos al lado de los pedazos de la naturaleza más salvaje, de tener equipos de hockey y de fútbol. Tiene esa cualidad de aparentar tener de todo en un espacio reducido (urbanamente hablando). Canadá también, siguiendo esa polaridad, tiene la característica de darnos a Matthew Good, a Nickelback, a Avril Lavigne y a Sum 41.

Canadá aparentemente tiene mucha tela de donde cortar musicalmente hablado, siendo lastimosamente opacado en muchas ocasiones por las pseudo bandas "alternativas" del gabacho. Otras veces, estas bandas se cuelan por las rendijas de la frontera y logran acaparar el spotlight. Wintersleep, con esta reinvención de sí mismos, parece que van por el camino correcto a un excelente siguiente disco, siguiendo la tendencia rockera de este.

Gran recomendación. Recuerden. Los Juno Awards no están tan sucios como los Grammys. Yo más bien lo compararía con los Mercury ingleses. Adelante, bájenlo, en lo que llega (si es que llega) a las tiendas de nuestro monopolio mixupero.

5/5

martes, enero 20, 2009

El niño vivo más blanco se pone las pilas

The Whitest Boy Alive - Rules



A diferencia de su último disco, Dreams (***, 2006), estos indie rockeros noruego-alemanes deciden alegrar un poco las cosas, subirle de beat y entrarle incluso al indielectro (ja). En mi humilde opinión, esta banda (que se parece tal vez demasiado a los Kings Of Convenience, del cual es parte Erlend, el vocal), logra un disco bastante más disfrutable que Dreams, sin embargo, carece de esa canción que destaque sobre las demás. Tal vez todas son buenas, pero no hay un "hit" claro, algo que no sucede en Dreams (Burning).

Respetando el estilo minimalista, incluso en las secciones electrónicas del álbum, Rules se vuelve un gran disco para pasar una fría tarde como la de hoy. También se vuelve un disco fiestero, de esos que puedes incluir en el playlist de una casera y quedar bien. Ya los trajeron a México (junto con los Kings Of Convenience. Figures.) y tuvieron buena aceptación. Como músico, no soy gran fan de este tipo de música ya que no es para nada "complicada", es decir, el minimalismo tiene tal vez como única dificultad musical el incluir tan pocos sonidos posibles y empalmarlos de tal manera que sean agradables. No hay guitarras emocionantes, ni redobles de batería, ni gran dificultad vocal. Tal vez el bajo es lo más complejo con esos riffs funkys. Sin embargo, si que puedo disfrutarla. Y es por eso que disfruto también el electro, a los Kings of Convenience, a tantas bandas de la "nueva ola" (que de nueva no tiene nada) que logran mezclar esos pequeños sonidos de manera efectiva para lograr un disco vendible.

Es un buen disco, mejor que Dreams, pero que no logra encajar en ningún momento y se vuelve parte del montón. Tal vez esa es la tirada. Los vamos a volver a ver en México, vamos a bailar sus canciones y vamos a disfrutar de esta música, parte de la música desechable que tanto nos asedia hoy en día.

Dejen les anticipo, ninguna de estas bandas se convertirá en una leyenda que se estudie en las aulas. The Whitest Boy Alive incluidos. Sin embargo, es música disfrutable. Un disco para escuchar una vez al mes, una vez cada dos semanas. Es de los discos con teflón, de los que (tal vez a propósito) nada se pega.

4/5

lunes, enero 19, 2009

La sombra de Razia

Forgive Durden - Razia's Shadow (A Musical)


Si, un disco concepto que le tira a ser un musical. Lo logra. El ambiente teatral de las canciones es algo totalmente distinto a lo que esta banda ha hecho y por demás ambicioso, un proyecto que a momentos recuerda levemente el The Mother, The Mechanic, The Path de The Early November. Más al The Path, ya que cuenta también una historia.

No deja de ser un proyecto ambicioso, que a veces también suena a DeVotchKa, ese aire indie-orquestral que pocas bandas se atreven a buscar y que generalmente requiere de mucho trabajo, mucho conocimiento musical y una gran producción a la hora de grabar. No es cualquier paseo en el parque.

Es el disco más esperado del 2008 de la firma Fueled By Ramen y, contrario a lo que se podría esperar, este disco no suena a nada al power pop al que FBR nos tiene acostumbrados. Es cierto que tiene la voz pop-punketa, pero también es cierto que tiene muchos invitados que alternan con esta voz, logrando que no canse, aunado a un narrador con una voz radial envidiable.

Está dividido en dos partes. La primera cuenta una historia de un ángel egoísta que divide al mundo con sus acciones. La segunda parte habla del amor y la unión del mundo. Una historia de creación-destrucción-recreación cíclica que hemos visto muchas veces, pero que siempre resulta interesante la distinta manera de contarlo de quien lo haga.

Recomendación seria. Es un disco serio, no es un disco tan bailable, pero no es un disco tan oscuro como podría pensarse. Sonidos de violines, tambores de marcha, guitarra, batería, bajo, buenos arreglos vocales. Comprenlo y/o bájenlo.

Me quedo con el quote final: "...so this is my cue of where to leave you. Now it's your story to re-tell and pass on, because an idea is only relevant if it's been thought upon. So remember, never surrender, because the unrelenting constancy of love and hope will rescue and restore you from any scope."

jueves, enero 15, 2009

Anthony y la manzana

Anthony Green - Avalon


El año pasado (si, el 2008), salió este álbum de un personaje a simple vista poco reconocido, pero que preguntando - sobre todo al público adecuado - resulta ser alguien muy influyente en su círculo musical. Este ex-Saosin, vocalista de Circa Survive, y de muchos otros proyectos se ha logrado mantener en el underground estadounidense precisamente porque no le gusta la fama. Por eso salió de Saosin. Y sin embargo, Saosin no sería ni la mitad de popular si no hubiera sido por este hombrecillo.

Avalon es su disco solista, que sale de las guitarras frenéticas de Circa Survive y de la visceralidad de Saosin para entrar en cierto tono de reflexión y/o cruda. Armado solamente con su guitarra acústica, logra entregarnos un pseudo-folk agradable, con su característica voz chillona (pero no tanto como en Circa Survive) que a ratos se encuentra con un post-rock instrumental (Springtime Out The Van Window) digno de The Album Leaf y Explosions in the Sky.

Este disco - como casi todos los discos solistas rockeros (y aclaro, porque ya sabemos los poperos como son) - es una introspección, un momento de pausa, casi como si detuviera el tiempo en su carrera y levitara en un mismo punto. Generalmente su música es frenética, rápida, visceral, emocional y huracánica, pero en Avalon Anthony Green decide pausar ese ritmo y respirar, logrando una atmósfera digna de un domingo en la tarde, un paseo por la playa o una tarde en el bosque. Es de esa música que puede replicarse sin mucha dificultad, de aquéllos discos que te imaginas podría un amigo tocar alrededor de una fogata.

Sin llegar completamente al folk, sí se vale de elementos como una acústica sonora amplia, que nos da la sensación de espacio, y que a la vez es el resultado de tal vez, y a lo mucho en la mayoría de los cortes, cuatro instrumentos, contando la voz.

A pesar de no ser un disco per se excelente, sí es interesante, sobre todo si conocemos las bandas en las que ha estado este influyente personaje. No es tan reflexivo como para ser inescuchable, pero no es tan ligero como para no ponerle atención. Es una buena recomendación que un servidor les hace para empezar el año acústicamente, sin adelantarnos a lo que irremediablemente vendrá.