domingo, abril 19, 2009

Bloc Party 4.0

Bloc Party realizó el pasado 17 de abril su cuarta visita a México en la Alameda Poniente de Santa Fe. Tuve la oportunidad de ir y he aquí el recuento de los daños.

La organización corrió a cargo de Nokia, y no fue mala, pero tampoco buena. El concierto se retrasó hora y media, durante la cual mezcló Chuck Pereda para amenizar. No lo hizo mal, pero si fue demasiado tiempo. Nunca se supo la razón del retraso. Además de ese retraso, la cerveza brilló por su ausencia. ¿A quién se le ocurre un concierto, en viernes, donde no se venda cheve? Y para rematar, cualquier otra bebida se vendía en stands que se encontraban a los costados (o lejísimos, como el de la entrada), por lo que tenías que navegar entre 10 mil personas para llegar a comprar un poco de hidratación. Eso, además significaba perder tu lugar y perder probablemente a tus amigos o con quien fueras. Eso sí, gran producción, buenas pantallas gigantes, muchas cámaras. Creo que hasta lo transmitieron en la tele (canal 52). No estoy seguro.

Tras la cancelación de Juan Son para abrir, se confirmó a Quiero Club. Antes, quiero destacar que QC no me parecía una mala propuesta. Pero eso fue antes de escucharlos en vivo. Alguien (y lo culpo) dijo alguna vez que Quiero Club era el CSS mexicano. En Japón o algo. No sé bien la historia. El punto es que ese tipo estaba drogado, tomado, o que sé yo, porque a QC le faltan décadas para siquiera tener la misma onda que CSS. Y no soy un ávido fan de CSS, pero Quiero Club cobra carísimo por tocar, prenden menos que los Kings Of Convenience abriendo para Megadeth y además esconden su talento. No me atrevo a decir que no lo tengan, porque alguna vez los vi en el difunto Monster y me divirtieron (aunque tal vez estaba tan tomado que un mono baterista me hubiera causado la misma gracia). Pero la manera en que las vocalistas cantan desafinadas, más preocupadas por sus leotardos, lentes y faldas que por lograr dar una buena nota, es casi ridícula. Además, tocaron demasiado tiempo con un público apagado, expectante y cansado de una hora y media de letargo con Chuck Pereda, para aventarse otra hora interminable con las voces disonantes de Quiero Club. Yo me divertía más con la cámara que pasaba cerca de mi y con hacer estupideces cada que nuestras caras aparecían en la pantalla grande. El momento cumbre de QC fue cuando preguntaron "¿Se la están pasando bien, México?" a lo que siguió un rotundo, decisivo y contundente "Noooo" con 9,500 gargantas de potencia.

Bloc Party finalmente tomó el escenario y como sucede en conciertos gratuitos, muchos van sin saber a qué. Recibí y escuché comentarios del tipo "no los conocía, pero sí rifan!". Un pequeño consejo: los conciertos gratuitos siempre son bienvenidos (SIEMPRE), pero la distribución del boletaje debería de ir orientado a los fans. Si bien los que llegamos temprano, con boleto, tuvimos acceso a la zona naranja (unos 10 a 30 metros del escenario, detrás del pequeño comité VIP), muchos fans tuvieron que soportar el concierto entre mirones que no sabían ni qué hacían allí. Mi consejo es entregar boletos en base a trivias. Si no conoces al grupo, puedes ir, pero ve hasta atrás, para que los que quieren la fiesta y el show lo vean adelante, bien, como Dios manda.

Tuve la oportunidad de verlos en el Auditorio Nacional hace un par de años y terminé muy decepcionado, así que iba escéptico. Tuvo que ver el tráfico de ese día, la lluvia, el mal sonido, la hueva con la que tocaban, y muchos etcéteras. En fin, mis expectativas no eran altísimas, pero Bloc Party me gusta mucho y fui con buena actitud. Las primeras canciones tuvieron fallas en la ecualización, y yo pensaba "otra vez", pero pronto se corrigieron. Culpo a Chuck Pereda, QC y la hora y media de retraso por la mala actitud del público al inicio. Eso derivó en que los que realmente íbamos a ver a la banda, nos conectamos en Positive Tension, la cuarta rola. Específicamente en ese maravilloso bridge rockero en la segunda mitad. Después de un “that’s more like it” de Kele (vocalista, buen carisma por cierto), todo mejoró. Tocaron mucho de su antiguo material, las canciones esperadas (a excepción de Sunday, I Still Remember y otras) a pesar de tratarse del tour de Intimacy, lo cual se agradeció enormemente.

El sonido mejoró muchísimo a diferencia de las 3 primeras canciones. Eso mejoró también la actitud de mucha gente, que ya se había enganchado con la banda. Incluso canciones como Ares y Mercury, las más experimentales y particularmente las que menos me gustan, se desenvolvieron perfectamente. Ahora hasta me gustan (la maravilla de la música en vivo es que entiendes muchas cosas, sobre todo en actitud introspectiva, de lo que la banda quería lograr con eso). También ayuda el hecho de que han tocado mucho durante mucho tiempo. Eso es práctica, y como en todo, la práctica hace al maestro. Superaron por mucho su actuación pasada en México.

Terminé gratamente sorprendido. Aquí el setlist y el único video decente que encontré del show.

lunes, abril 13, 2009

Todo es culpa de los rojos



 Russian Red es una madrileña que con una guitarra hace maravillas. No, no es cierto. No es su guitarra, no son esos arpegios lentos que te llevan de la mano por toda la cancion. No es su voz tampoco, por que como su voz, hay muchas. Es quizás el sentimiento.

No sé exactamente que hace que lo mismo de siempre suene tan diferente, tan fresco, tan nuevo. La misma receta de siempre repetida una vez más pero el sabor es diferente. El cover a Girls just wanna have fun es una obra maestra. Adquiere una nueva vida y un nuevo significado.

Algunas canciones se van sin apenas notarlo. Es folk, el mismo de siempre y sin embargo suena tan diferente. Guitarra y voz, no más (algunas canciones tienen percusiones, muy sutiles.). No se necesita más.

Su disco ya tiene un rato que salió, un año para ser exactos pero es un must have, a pesar del tiempo. 

Al final, me quedo sin palabras. Un excelente disco en el que encuentro muy difícil explicar que es lo que hipnotiza al que escucha.

domingo, abril 12, 2009

Kudos, Cobus

La mayoría de las películas e historias que escuchamos cuentan la historia extraordinaria de gente ordinaria. Toca el turno de voltear las cosas: un tipo con talento extraordinario llevando una vida ordinaria. Cobus Potgieter es un joven sudafricano de apenas 22 años que tiene el extraordinario don de ser un baterista autodidacta asombroso, con una precisión casi matemática y una creatividad que nace a la velocidad de la luz.

Un extraño fenómeno humano que sube videos a YouTube de él tocando sus canciones favoritas a manera de improvisación, por pura diversión. Si bien se rige por la estructura predefinida de la canción en turno, a la primera provocación intentará improvisar con redobles relámpago, ritmos inusuales y una métrica envidiable.

Su gran talento ha atraído a tiendas y otras empresas, que lo patrocinan, y a un par de apariciones en televisión. Su canal ha recibido ya más de 11.5 millones de visitas, haciéndolo uno de los más visitados (#97, All Time, Musicians).

Sin embargo, no es un músico profesional, es un joven estudiante de ingeniería con un talento envidiable, que muchos profesionales carecen y aún más desearían tener. Su premisa es que la música es divertida.

Kudos, Cobus.



Dos soles que no amanecen


Espero, y lo digo de todo corazón, que me equivoque. Que este sea un disco de esos que la primera vez que escuchas te aburren, la segunda no lo entiendes, y para la tercera no puedes dejar de tararearlo. Two suns me ha decepcionado.

Como a muchos la salida del segundo disco de Bat for lashes me emocionó. Al principio, lo escuche en desorden y me aburrió. Así que pensé que tal vez, lo tenía que escuchar de principio a fin y en orden para entenderlo (entenderlo? que hay que entender? es música!) pero sinceramente me decepciono.

El primer track es como estar escuchando a bjork, que esta bien... si compras un disco de Bjork. El resto es una interminable balada.

Suena igual a todos los discos de nufolk con una vocalista. Al final, tengo el sabor de que me pude haber ahorrado horas escuchando este disco y haberme quedado con el último de Feist. Al menos, tenemos más ritmos, más cambios de ambiente.

Two Suns es un buen disco para escuchar mientras se hacen otras cosas, principalmente leer, escribir... o dormir. No seré injusto Sinren song es un gran track y Daniel logra hacernos sentir.  Vale la pena bajar esos 2 tracks o comprarlos en itunes.

lunes, marzo 30, 2009

Natalie Portman's Shaved Head

SOPHISTICATED SIDE PONYTAIL es el nombre del track, recomendable si es uno fans de los Ting Tings... ay les dejo el video de vimeo, que tiene mejor calidat.

viernes, marzo 27, 2009

Bandas que yo vería en Coachella


De las incontables bandas que se presentan del 17 al 19 de abril en el festival de Indio, California, yo vería únicamente a (en orden alfabético):

Viernes 17
Bajofondo, Beirut, Conor Oberst And The Mystic Valley Band, Crystal Castles, Franz Ferdinand, Leonard Cohen, Los Campesinos!, Molotov, Morrissey, Noah And The Whale, Paul McCartney, Silversun Pickups, The Crystal Method, The Airborne Toxic Event, The Black Keys, The Courteeners, The Hold Steady, The Presets, The Ting Tings y We Are Scientists.

Sábado 18
Atmosphere, Band Of Horses, Billy Talent, Calexico, Dr. Dog, Fleet Foxes, Glasvegas, Ida Maria, James Morrison, Mastodon, M.I.A., MSTRKRFT, The Chemical Brothers, The Killers, Thievery Corporation, Turbonegro y TV On The Radio.

Domingo 19
Antony And The Johnsons, Devendra Banhart, Friendly Fires, Groove Armada, IMS, Lupe Fiasco, Lykke Li, My Bloody Valentine, Paolo Nutini, Perry Farrell, Peter Björn And John, Public Enemy, The Cure, The Gaslight Anthem, The Horrors y Yeah Yeah Yeahs.

Y aunque dejo como a la mitad fuera, qué bueno que no voy, porque no me daría tiempo ni vida para dividirme entre los escenarios y escuchar a todos éstos. Ya enviaremos a nuestra corresponsal, para que nos cuente cómo estuvo.

miércoles, marzo 25, 2009

Cigarrettes Et Passion

De Battre Mon Coeur S'est Arrêté (2005)


En inglés, la titularon The Beat My Heart Skipped, aunque literalmente el título significa "from beating, my heart stopped" (si, en inglés).

Se trata de una película francesa que cuenta la historia de un joven de 28 años, Thomas Seyr, que vive de ser matón para empresas y personas en bienes raíces. Es hijo de una pianista profesional y, aunque su madre murió cuando él era joven, redescubre su pasión por el piano cuando habla con un viejo conocido, el ex-agente de su madre, quien le pide que algún día audicione para él. Entonces Thom, entre su vida pseudo-criminal y líos amorosos con la mujer de uno de sus socios, decide entrenarse con una profesora china de nombre Miao Lin, para poder estar en forma para el día de la audición.

La historia transcurre entre la dura vida de estos matones y la pasión que él encuentra en tocar el piano. Sin embargo, no es una historia melosa, como podría esperarse. Es bastante cruda y decepcionante, al puro estilo del cine europeo. Los conflictos personales que Thom enfrenta, incluso con su padre, que también anda metido en negocios turbios, aunado con esa bestia interior que es el pianista, desatan una serie de discursos emocionales que van cambiando al personaje conforme avanza la cinta.

Con tomas poco convencionales y el estilo europeo de grabar a mano, el director nos entrega planos cerrados y claustrofóbicos, que por momentos se abren para enseñarnos un poco del entorno físico en que se encuentra el personaje, pasando éstos, obviamente, a segundo plano. Fue dirigida por Jacques Audiard (Read My Lips) y actúa Romain Duris como Thom, el personaje principal. Aunque es un remake de Fingers (1978) de James Toback, no se siente como tal, aun sin haber visto la primera entrega. Cabe destacar también que Duris aprendió a tocar el piano (Bach, nada más y nada menos) para la película.

Su premiére fue en el festival internacional de Berlín, en el que ganó un oso de plata por mejor música y fue nominado a un oso de oro por mejor director, además de que fue parte de la selección oficial. Ganó también una serie de premios en los BAFTA, César y los EFA y ganó el premio de mejor película en el Sindicato Francés de Críticos de Cine.

Una película difícil de encontrar - para ser sinceros la bajé porque incluye el track "Breathe" de Télépopmusik - pero que vale la pena, no sólo por empaparse de un cine distinto al de Hollywood, sino porque la historia y el personaje en sí están muy bien construidos. También entra en conflicto con nuestra cosmología la manera de ser del francés, seco, malhumorado y directo, con nuestros modos latinoamericanos. Nos ahorramos el final predecible de Hollywood, las estrellas reconocibles y, sobre todo, la historia extraordinaria, con un héroe, que arregla las cosas. Un filme trágico, serio, pasional, pero sobre todo, altamente recomendable.